El Telar de Ulises nº.2/ 2002/ Ensayo y pensamiento
Mark Rothko: rojo, marrón y negro, 1954.
Óleo sobre tela, 178 x 98
Para
el mundo occidental el arte surgido tras la Segunda Guerra Mundial culmina con
el expresionismo abstracto norteamericano, que alcanza sus cotas mas altas en
las brochas de pintores como Jackson Pollock y Mark Rothko, dominando la escena
artística internacional durante cerca de veinte años.
No resulta muy difícil relacionar la
aparición de un nuevo centro artístico
internacional (Nueva York), en un pais que hasta entonces no había tenido nada
que decir en el mundo del arte, con la instauración del nuevo orden mundial con
los Estados Unidos a la cabeza. Así cedería París su protagonismo absoluto en
el arte del último siglo.
Fuera de suspicacias, el expresionismo
abstracto supone la culminación de lo que Ortega denominaría la deshumanización
del arte. En 1925 Ortega define sus presupuestos como la tendencia a: “1 la
deshumanización del arte, 2 evitar las formas vivas, 3 hacer que la obra no
sea, sino obra de arte, 4 considerar el arte como juego y nada mas, 5 una
esencial ironía, 6 eludir toda falsedad, y, por tanto, a una escrupulosa
realización; en fin, el arte según los artistas jóvenes es una cosa sin
trascendencia alguna”.
Es de suponer que se refiere a lo
“humanamente trascendente”, ya que éste arte siempre ha mostrado pretensiones
de trascendencia, pero quizá mas allá de lo humano, lindando lo religioso. Así
en 1918 Malevich pinta un cuadrado blanco sobre otro, Blanco sobre blanco, composición suprematista, un referente para la
generación de pintores norteamericanos que coronarían ésta tendencia del arte
occidental del siglo XX con lo que se entendería por abstracto sublime. Aquí se
considera que se ha llegado al límite de la plenitud artística de forma
definitiva. Tanto Pollock como Rothko, tras haber agotado las posibilidades de
su arte, acabarían con sus vidas tras sendos procesos autodestructivos.
El crítico Greenberg hablaría de pintura
pura incluso ante el manifiesto desacuerdo de algunos miembros del grupo.
Greenberg funda su concepto sobre arte a partir de las teorías expresadas por
Kant en la Crítica del Juicio en 1790. Aquí
se afirma que la personalidad humana se desarrolla en tres parámetros:
el conocimiento, la moral y la estética. Greenberg sostiene que la relación
entre éstos es de aislamiento. Al igual que nunca percibiremos un sonido con
el sentido del olfato, las capacidades morales o cognitivas serán inútiles para
crear un juicio estético. En consecuencia no puede considerarse artístico
aquello que preciose ser captado por la ética ( temas sociales, dudas
existenciales, malestares sentimentales...) o por el conocimiento ( objetos
reconocibles, lenguaje, narraciones, simbolismos...) y la obra se limita
siempre a un juego formal de elmentos gráficos: líneas, manchas, colores...
Ésto se extiende al propio artista, que no sólo no tiene porqué ser capaz de
expresar su obra lingüísticamente sino que en caso de hacerlo se consideraría
un acto para cubrir sus carencias. Se crea el mito de la obra que habla por si
misma, la obra universal. Ésta revisión kantiana en el mundo de la pintura sería
acuñada con el nombre de formalismo.
El carácter ejemónico del formalismo hace
que sus postulados se instauren como universales y sean seguidos con mayor o
menor conocimiento de causa por los pintores del momento en Europa y
Norteamérica. El artista podía no conocer las teorías de Kant o del propio
Greenberg pero actuar conforme a ellas ya que eran tomadas como valores
universales que hubieran sido siempre válidos.
El formalismo, absolutamente superado hace
ya varias décadas, sigue predominando en numerosos departamentos de arte e
historia del arte de muchas universidades, normalmente disfrazado de tendencia
liberadora y vanguardista.
La tajante separación entre el arte y el
resto de los aspectos de la vida y los términos absolutistas y pseudo-religiosos
serían contestados con virulencia. Guy Debord afirma que se pretende hacer
olvidar la historia mediante la cultura y Carole Sheeman diría que los artistas
son como niños que van a la guardería a jugar con sus lápices de colores
mientras que los adultos se ocupan de los asuntos de la vida real en otra
habitación.
La reacción surgiría por artistas formados
en disciplinas distintas a las artes plásticas como la música y el teatro y por
jóvenes que no habían tenido tiempo de ser aleccionados debidamente bajo los presupuestos del formalismo, pero
también por artistas que habían crecido defendiendo el concepto de la pintura
pura.
Generalmente sólo se habla de revolución y
de tendencias surgidas “en contra de”, como reacción radical surgida como oposición
rotunda a lo anterior. J.Baldessari haría toda una declaración de intenciones
al quemar todos sus cuadros y exponer sus cenizas en un museo. Pero se suele
olvidar que parte de éstos movimientos,( performance, happening ,
accionismo...) surgen como un desarrollo de actitudes que se encontraban en los
pintores anteriores. Sería un error además de un argumento banal pensar que el
abstracto norteamericano fue siempre un juego absurdo y tedioso del artista con
los materiales pictóricos que nada tenían que ver con lo humano. Pollock y
Rothko fueron artistas contestatarios que se implicaron vitalmente en sus obras
hasta sus últimas consecuencias. Su degradación se produce al ser asimilados
por un sistema que corrompe, pervierte y banaliza para saciar su sed de poder.
2i
Pollock pintando en su estudio
Hay un deseo, una necesidad de invertir
jerarquías. El artista comprometido se siente traicionado porque le han vendido
verdades podridas como dogmas universales.
La idea de la Historia, y de la Historia del
Arte por extensión, como progreso lineal es puesta en tela de juicio.
Hasta entonces se concibe la historia a
partir de la idea hegeliana de la fuerza del progreso. La sociedad avanza hacia
un fin, el alcanzar éste objetivo es lo
que hace necesario el cambio. Las sociedades estáticas estarán atrás y por ello
son inferiores. La sociedad occidental, capitalista, blanca y democrática es, por tanto, la mas avanzada. Así pues,
por extensión, la historia universal tiene lugar en ésta sociedad, siendo las
demás algo así como recuerdos vivientes. Ésta jerarquización cultural existe
también en el plano artístico, siendo el genio el punto mas alto de la
pirámide.
La concepción del liderazgo occidental en el
mundo artístico como síntoma inequívoco de su naturaleza modélica ante el resto
de las sociedades se derrumbaría definitivamente para muchos en los sesenta.
Una sociedad en la que en los últimos cincuenta años se habían gestado dos
guerras mundiales, el Holocausto, el desastre medioambiental y el desarrollo
del armamento nuclear no podía ser modelo de nadie.
Marcuse, en su Ensayo de la liberación
redefine la idea de progreso como “el uso de recursos racional e igualitario,
la minimización de los conflictos destructivos y el agrandamiento de la esfera
de la libertad”. Marcuse destaca la necesidad del arte para ampliar los límites
de la libertad, ya que la teoría crítica no se aventura por miedo a perder su
carácter científico.
Frente a la mentalidad optimista del arte
tecnificado, fiel reflejo de las sociedades mas desarrolladas del capitalismo
tardío, se afianza una tendencia anti-tecnológica, primitivista, que se nutre
del azar y lo casual proponiendo un redescubrimiento de la realidad.
La inversión de jerarquías lleva a considerar
primordial lo que antes se despreciaba y a desplazar o anular lo que antes si
lo era . La moral y el conocimiento serán los ejes de la obra y la estética se
subordinará a éstos o incluso se pretenderá hacerla desaparecer. Así se produce
un proceso de desestetización de lo estético. La pintura de caballete es
considerada un cáncer y extirpada del panorama artístico. Se arremete contra
los museos y la comercialización del arte. No hay lugar para paños mojados, la
creación de un arte nuevo precisa de la supresión del anterior.
En palabras de Vostell: la belleza es una cualidad moral.
El llamado arte de acción será, ante todo,
ético.
3i Allan Kaprow, patio, 1962
La libertad se convertiría en un ambiente de
un organismo incapaz por mas tiempo de adaptarse a las realizaciones
competitivas requeridas para un bienestar bajo dominación, incapaz por mas
tiempo de tolerar la agresividad, brutalidad y fealdad de la forma de vida
establecida. Marcuse.
En 1962, sin intención aparente, Allan
Kaprow llena un patio vecinal de tal cantidad de neumáticos que resulta
imposible ver el suelo. Vecinos y paseantes ocasionales lo ocupan entre
espectantes y desconcertados. Varios niños, atraídos por la novedad, juegan
despreocupados entre las ruedas.
El ambiente (enviroment) artístico es apropiación y creación a un tiempo. En
algunas ocasiones basta con la apropiación de un espacio real preestablecido y
en otras existe una creación de clima psicológico realizando un espacio arquitectónico
rígido.
La representación de la realidad objetiva se
sustituye por la presentación de la realidad del mundo de los objetos, creando
una nueva situación. Así el espectador se ve envuelto y participa activamente
en el redescubrimiento de los objetos y su relación con ellos, enriqueciendo su
propia experiencia con nuevas significaciones. El espectador deja de estar
frente a para situarse en, moviéndose a través del espacio y los objetos.
Los ambientes son deudores de prácticas
objetuales anteriores como el collage
y el assamblage, realizando un nuevo
intento de llegar a la obra de arte total, utilizando todo tipo de materiales,
atacando a todos los sentidos. Kaprow realiza sus obras mediante acumulaciones:
”un objeto sugiere a otro y éste a otro, extendiendo la obra, hasta llenar un
espacio creando un ambiente”.
Al presentar los objetos sin
transformaciones (normalmente sólo su disposición espacial) e intentar destacar
sus significados antropológicos mas amplios, se produce la ambivalencia entre
el arte y la vida. Para ésto es
necesario que el artista reduzca su actividad al mínimo. La reducción de la
actividad del artista es directamente proporcional al aumento de la actividad
del espectador, que se transforma en elemento activo.
El arte objetual reconoce la realidad de los
objetos rechazando el valor puramente utilitario así como los valores
simbólicos del sistema establecido. A cambio se considerarán prioritarios los
valores lúdicos y espirituales.
Los ambientes rechazan de forma práctica la
identidad del arte como mercancía. Se declara la guerra a los canales de
distribución artística tradicionales, como son las galerías y los museos.
Muchos objetos que hoy contemplamos como artísticos en un primer momento
tuvieron funciones muy distintas (mágica, religiosa, política, práctica...)
mientras que hoy se presentan de forma descontextualizada en espacios
desnaturalizadores como galerías y museos. No por ello se trata de una práctica
absurda ya que dichos objetos tendrán distintas funciones en distintas épocas y
por ello se adecúan a los espacios que actualmente les fija la sociedad. De la
misma manera el sistema presenta el arte del momento como objeto caduco y, tras
asimilarlo, lo expone como reliquia inerte, desligada del mundo, al igual que
las tinajas que mostradas en un museo arqueológico no volverán a llenarse de
vino. Por ello no interesa el objeto aislado, encerrado en si mismo, sino su la
integración del arte con lo cotidiano. El fragmento, objeto u objetos
desencadenarán toda una gama de procesos de creación de nuevos significados y
sentidos en el marco de su banalidad aparente.
La
nueva dirección fructífera a tomar es hacia aquellas áreas del mundo cotidiano
que son menos abstractas, menos similares a un cajón, tales como los
exteriores, el cruce de una calle, una fábrica o las orillas del mar. Las
formas y los temas presentes ya en éstos lugares pueden indicar la idea de la
obra de arte y generar no sólo su resultado sin un dar y tomar entre el artista
y el mundo físico. A.Kaprow.
En Norteamérica la creación de ambientes y
happenings no son de carácter político ni llegan a presentar pretensiones
reales de afectar al común de la sociedad. Se abdica de lo establecido pero no
se reniega del pasado. En cierto modo, las acciones americanas mantuvieron una
independencia artística gracias a su distanciamiento de la política.
Mucho mas ambicioso y crítico se mostró el
panorama europeo con sus nuevas concepciones ambientales. Y nadie fue tan lejos
en sus planteamientos como el movimiento situacionista al proponer la
instauración del urbanismo unitario. Ésta
nueva pretensión de llegar a la obra de arte total desemboca en la idea
de la sociedad como obra de arte. Ésta nueva sociedad se situaría en una ciudad
orientada al desarrollo libre y creativo de las masas por medio del juego.
4i
Karel Appel. Niños preguntando,1948
5i Karel Appel. Niño con pelota
amarilla,1950
Juego:
cualquier actividad que se realice con el fin de divertirse, generalmente bajo
determinadas reglas.
Todo
juego es un sistema de reglas. Lo que da sentido a la regla es el deseo de
jugar.
La relación arte / juego venía siendo
entendida de los maneras: considerando el juego como uno de los aspectos con
los que el arte se expresa y considerando el arte como uno de los momentos del
juego. En cualquier caso, subrayando el hecho de que se da por puro placer, por
lo que no es considerado una actividad “seria”. Sólo el psicoanálisis lo
entendería como algo serio, concibiendo
los momentos lúdicos como una forma de conquista personal con finalidades
didácticas.
Pero serían los situacionistas los que le
darían una importancia capital, considerando el juego como el instrumento para
la liberación del hombre, incidiendo en ideas apuntadas ya por los surrealistas
como la abolición de la frontera entre trabajo y creación , entre necesidad y deseo.
El juego se entenderá como la repetición de
una situación. El revolucionario se encargará de crear la situación y el
jugador (plagiario) de repetirla. El creador de situaciones (revolucionario)
existe por la necesidad colectiva de jugar a juegos nuevos. Así el juego será
una respuesta revolucionaria popular a la imposición de una vida
instrumentalizada, alienada y homogeneizada, pudiendo las personas determinar
sus propios lugares de actividad y no al contrario.
La Internacional Situacionista (IS) presenta
el juego no como experiencia estética, sino como forma de gobernar la propia existencia. La lucha no será
contra los condicionamientos humanos, necesarios en toda sociedad, sino contra
el poder institucional y el optimismo tecnológico que deshumaniza y utilitariza
la experiencia vital.
La IS surge como producto de la fusión de
los grupos Letrismo Internacional y COBRA. El grupo COBRA es fundado en París
en 1948 por pintores, poetas y escritores procedentes de tres ciudades
distintas (COpenague, BRuselas y
Amsterdam), cuyas iniciales son utilizadas para bautizar el colectivo. En su
seno se gesta un rechazo hacia la cultura occidental y su fe en el progreso
tecnológico. En contraposición valoran el primitivismo, el arte infantil, las
pinturas prehistóricas y las realizaciones de los esquizofrénicos. Solían hacer
trabajos multidisciplinares en grupo fuera de los cauces convencionales de
distribución, además de numerosas exposiciones colectivas. Eran habituales las
escapadas a casas rurales que se decoraban con murales en los que pintura y
poesía se fundían, así como las identidades de sus autores, disolviendo la idea
del individuo-genio-creador en favor de una experimentación artística comunal y
espontánea, a partir de la liberación de impulsos primarios. Ciertamente
resulta complicado distinguir la autoría de las obras únicamente por sus
aspectos formales, al igual que sucede en los dibujos infantiles o en las
pinturas rupestres, quizá porque son resultado de impulsos muy concretos,
procedentes de nuestra naturaleza primaria, del momento previo al aprendizaje.
Al igual que en tiempos ancestrales, se le
conceden funciones mágicas y tribales a la obra, a su saber hermético y los
secretos carnales de la alquimia pictórica. Sus pinturas, fruto de vigorosas
manchas de color y trazos automáticos, representando escenas antropomórficas,
recreándose en la materia y en el acto, libres de prejuicios, modelos o
normativas, carentes de vanidad, nos transportan a un lugar anterior a la
reflexión, ajeno a la cultura.El vitalismo enérgico, intuitivo y
conscientemente anti-intelectual de K.Appel, A.Jorn y compañía serían
precursores de las mayores aspiraciones de la IS.
6i Guy Debord, The
Naked City,1962
Construcción de una situación es la
edificación de un microacontecimiento transitorio y de un juego de acontecimientos
para un momento único de la vida de algunas personas. Ella es inseparable de la
construcción de un ambiente general relativamente mas durable en el urbanismo
unitario.
Las propuestas finales para la superación
del arte por parte de la IS desembocan en el urbanismo y el ambiente lúdicos..
El urbanismo unitario será un ambiente implicado y efímero, marco para la
creación de situaciones.
La deriva es una de las prácticas mas
importantes desarrolladas por los situacionistas. Ésta es deudora del espíritu
del romanticismo y el barroco, cuando los mas avezados realizaban largos viajes
en busca de gloriosos descubrimientos y arriesgadas aventuras. La variante
situacionista consiste en que éste ideal homérico no se realizaría en
recónditos parajes exóticos, sino en los escenarios cotidianos de la vida
diaria. Las leyes de la deriva se manifestarían en las guías psicogeográficas.
La psicogeografía, se refiere a los efectos
que el entorno produce en las emociones y el comportamiento de los individuos. Las
guías psicogeográficas son mapas compuestos por fragmentos de ciudades que se
relacionan de forma aleatoria, no por su funcionalidad sino por su carácter
emocional. Los nuevos mapas son ajenos a las frías divisiones administrativas
de las ciudades modernas, que tienden a la homogeneización del espacio
cumpliendo la función propia de la sociedad del espectáculo de difundir la
totalización de sus esquemas y la correspondiente instrumentalización de
aquellos que los usan. Constant se interesó por el recorrido de la vida de su
vecina, una joven estudiante de clase media-alta, comprobando que éste se
reducía al triángulo formado por la escuela, las clases de piano y su propia
casa.
La deriva situacionista propone una
utilización experimental, no productiva, del espacio urbano, defendiendo el
carácter fragmentario de zonas urbanas diferenciales frente al carácter
objetivo y unitario de la sociedad de los espectadores.
7i
Constant. New Babylon Amsterdam,
8i 1963Constant. New Babylon Paris,
9i1963Constant. New Babylon Barcelona,
1963
La aventura del descubrimiento cotidiano no
puede producirse en un ambiente funcionalista, así lo entendió Constant, el
único arquitecto que realiza un proyecto serio para la creación del urbanismo
unitario. Nueva Babilonia, una de sus propuestas mas ambiciosas, toma como
modelo los campamentos nómadas observados por Constant en Italia. Las chabolas
gitanas encarnan los poblados arcaicos, sociedades tribales donde los antiguos
poderes de confusión arquitectónica reinan libremente. Fabricados con elementos
transportables e intercambiables, son construcciones urbanas efímeras que se
desarrollan en un devenir constante. Así Constant idea un ambiente
arqueitectónico creado por y para el que Huizinga llamaba homo ludens, desembocando finalmente en la creación de la obra
total y comunitaria, síntesis de la idea de una sociedad como obra de arte.
Nueva Babilonia, basada en el principio de desorientación, consiste en una
arquitectura diversa no sólo en sus distintas zonas, sino en sus distintos
momentos. Por ello estaría formada por elementos prefabricados que
multiplicarían la variabilidad del espacio, produciendo una deliberada
confusión espacial. Ésta ciudad tendría espacios lúdicos como juegos acuáticos,
circos, laberintos, habitaciones dedicadas a los sentidos, etc.
10i Constant.
New Babylon,Sector oriental,
11iConstant.Spatiovorel, 1959
Las
posibilidades utópicas son inherentes a las fuerzas técnicas y tecnológicas del
capitalismo tardío y el socialismo; la utilización racional de esas fuerzas en
una escala global determinaría la pobreza y la escasez de un muy previsible
futuro. La dinámica de su productividad priva a la utopía de su tradicional
contenido irreal. Lo que es denunciable como utopía no va mas allá de lo que no
tiene lugar. Marcuse.
Pintada
del grupo situacionista. París 1963
Para que una sociedad pueda dedicarse al
disfrute continuo, liberada del trabajo, es necesario superar el estado de necesidad.
Los situacionistas afirman que esto no tiene porqué ser una utopía, ya que la
abundancia material que generan las tecnologías hace posible de por si el
mantenimiento social. Así, la fe positiva en el poder de la arquitectura y la
fascinación por la tecnología entran en contradicción con la repulsa hacia una
sociedad tecnificada.
El intento de Constant fue el único firme
hacia solucionar prácticamente los planteamientos situacionistas. Pese a ello,
pecaba de una realización indudablemente utópica y de una dudosa ortodoxia. La
resignación cundiría en el grupo, que dedicaría su esfuerzo hacia metas menores
(barricadas, derivas, grafittis...) y poco después abandonaría la práctica
artística.
La creación artística de ambientes lúdicos
no sólo choca con el problema hombre/sociedad, tan importante como éstos
condicionamientos se presentan los problemas surgidos al plantearse de forma
profunda cual es la naturaleza del juego y de que forma debería afectarnos en
el transcurso de nuestra vida. Tratar de elevar el juego a fundamento de toda
actividad vital humana puede resultar un equívoco que desemboque en la
instrumentalización del mismo. Hay que tener en cuenta que el juego se realiza
abstrayéndose de las condiciones reales de la existencia común. El juego es una
actividad sin objetivo práctico, sin sentido fuera de si mismo, una expresión
libre sin finalidades externas o ataduras que vayan mas allá de la intimidad de
sus reglas internas. Será así la expresión mas elevada del hombre, enfrentada
al trabajo, estableciéndose la tensión entre deseo y deber, entre libertad y
necesidad.
El arte entendido únicamente como juego se
desligaría de las preocupaciones mundanas y tediosas de la vida, pero también
se abstraería de su realidad. Mediatizar el arte a un fin social o político lo
desnaturaliza, encerrarlo en si mismo lo convierte en una práctica amoral.
Radicalizar la pretensión de crear ambientes
lúdicas sólo ha conducido a la aparición de proyectos de dudosa viabilidad,
idealizaciones o momentos efímeros de escape o desahogo. De ésta forma se
desemboca en aquello contra lo que se lucha, en un arte que será un privilegio
de minorías. Para que una sociedad llegue a ser puramente lúdica deberá superar
los problemas de la “vida real”, de la necesidad social y sus determinaciones.
Lograr identificar la vida con lo estético sin que se opongan o se manifiesten
de forma separada. Marcuse definiría el objetivo: “el arte sería un factor integral en la configuración de la
realidad de la forma de vida. Ésto implicaría la superación del arte: el fin de
la separación de lo estético y lo real, así como el fin de la unión comercial
del negocio y la belleza, de la explotación y de la alegría”. Para alcanzar
éste nuevo estado de las cosas se dió una revolución plena de optimismo y
esperanzas que fracasó porque tras el primer paso no supo, no quiso o no le
dejaron negociar con las condiciones reales de la vida. Quizá la forma de
alcanzar los objetivos de forma práctica sería a través de un diálogo entre
vida y arte, con las miras puestas en hallar una naturalidad capaz de
satisfacer a un tiempo las necesidades cotidianas e ideales del hombre.
Wolf Vostell. Fenómenos, 1965. Detalle del Happening en Berlín.
Un
happening es una combinación (assamblage) de acciones (events) realizados o
percibidos en tiempos y espacios diferentes. Sus entornos (enviroments)
materiales se pueden construir y usar
tal y como son o alterados ligeramente. A.Kaprow.
El happening, acontecimiento o evento
artístico es consecuencia de una evolución lógica de los ambientes, continuando
y quizá completando la relación lineal collage-assamblage-ambiente-happening.
J.J.Lebel prefería hablar de poesía directa,
haciendo referencia a Dada, situando la acción en un lugar nómada, híbrido,
indefinido. En oposición se encontraría la poesía indirecta, que primero es
escrita, luego impresa, luego editada y finalmente puesta en una librería. El
filtro de la industria hace que el poema llegue al espectador desvirtuado. La
poesía directa tiene la posibilidad de una inmediata relación entre el
lector/orador/escritor, su texto, sus pensamientos, su experiencia poética y el
oyente/audiencia/espectador. El poema estará igualmente vivo tanto en el lado
del poeta como en el de la audiencia. La poética actuaría impulsivamente, a la
manera de la acción directa anarquista, sin restricciones, sin autorizaciones,
sin pretender agradar o hacer propaganda para ninguna causa o partido,
permaneciendo fuera de los criterios de la cultura dominante. La experiencia
poética se desarrollará en tierra de nadie.
El happening desprecia con virulencia la
relación entre arte y comercio, que convierte a los artistas en productores de
kisch, siendo su producción determinada, alentada y en muchas ocasiones
realizada por la presión de una industria voraz que se alimenta de supuestas
novedades continuas. Ésta concepción capitalista del progreso artístico se
manifiesta en la incesante aparición de
modas y movimientos que apenas han aparecido han dejado su sitio a otro,
cumpliendo con la tradición de lo nuevo.
Por ello, al intentar eliminar todo lo que corrompe al arte se empieza
por eliminar a los comerciantes. ¿Cómo vender, comprar, regalar, donar una
acción? ¿puede ser una acción un objeto? Se pueden donar testimonios gráficos o
escritos, películas, fotos, dibujos y objetos que intervinieron, pero nunca la
acción misma podrá ser un objeto de intercambio comercial.
Un medio de expresión directo y sin
intermediarios conduce a la consciencia de que las interpretaciones del mundo
dadas por definitivas y científicas no tienen mayor credibilidad porque nuestro
modo de percibir es un fraude. La propuesta del happening no se presenta como
algo irrefutable, ni como una suma infalible, su éxito será determinado de
forma individual.
J.J.Lebel sería el paradigma del
artista/activista que, partiendo de grandes intenciones artísticas y vitales,
finalmente sería incapaz de encontrar una coherencia entre arte y política
debida a la radicalidad de sus planteamientos, con el resultado del abandono
del primero.
El
arte está en crisis en la medida que es el resultado de la crisis general de la
civilización. El artista responde ante la visión de el porvenir de un mundo en
donde la vida síquica habrá sido liquidada. Manifiesto sobre
el Happening, 1966.
El arte entra en crisis y se procede a su
destrucción.. Para Guy Debord Dada y el surrealismo fracasaron en sus intentos
de superación del arte porque el primero lo suprime sin realizarlo y el segundo
lo realiza sin suprimirlo. La supresión y la realización del arte serían
inseparables para su superación. Por ello la necesidad de destruir para
renovar, para formar un nuevo lenguaje invirtiendo los conceptos estéticos. La
desestetización lleva a declarar la vida arte. La fuente de temas, acciones y
las relaciones entre ellos deben derivarse de cualquier lugar o período a
excepción de las artes, de sus derivados y de su medio ambiente. Tanto objetos
comunes como actos cotidianos podrán devenir en material artístico. Los
materiales del acontecimiento, es decir, la realidad, apenas serán manipulados
y los significados surgirán a partir de sus relaciones entre si y con los
participantes.
El happening cumple las premisas apuntadas por Guy Debord para la superación del arte. A diferencia del surrealismo suprime de forma radical lo que se entendía por arte y a diferencia de Dada realiza proposiciones artísticas.
La aportación positiva, constructiva, mas
importante del happening para el arte en general es lo que se ha entendido como
ampliación de la percepción. El acontecimiento supone el ampliar e intensificar
la consciencia de la existencia. Se produce el conflicto entre un mundo de
espectativas calculadas y la presentación de una situación casual o inesperada.
Con medios, materiales o escenarios cotidianos se provoca una reacción de unos
participantes no preparados para los usos no comunes de la realidad.
Normalmente se realizan provocaciones que
llevan al individuo a enfrentarse con situaciones con las que no se encontraría
de otra manera, obligándole a activar su espíritu crítico. En principio no se
pretende ni agradar ni desagradar, sólo poner en conflicto al individuo con su
forma de percepción y su propio comportamiento, poniendo a prueba los límites
de su permisividad, sus condicionamientos y prejuicios. Por ello las reacciones
mas comunes son el rechazo, la irritación y el distanciamiento. No se trata de
un arte cómodo de ver, para ser consumido placenteramente. En principio los
contenidos de las acciones no tenían la mayor importancia, no denuncian
cuestiones explícitas tanto como investigan en los mecanismos de percepción y
comportamiento. Es su autoafirmación como proceso artístico esencial lo que las
convierte en transgresoras.
La ampliación artística incluye la
desaparición del espectador, siendo todo participante elemento activo y
protagonista. No se requerirán de él dotes interpretativas ya que su rol será
el de hacer de si mismo. Únicamente deberá conocer las premisas de la acción.
Pese a que nunca desaparecerán totalmente las deferencias entre autor y público
(aunque sólo sea porque el autor idea las premisas) no hay happening que no se
convierta en un tedioso sinsentido sin una participación activa de los
presentes. La ampliación perceptiva implica la liberación de la actividad
creadora y el consiguiente incremento de los campos de actividad, cuestiones a
las que tanto le deben las distintas manifestaciones artísticas que sucedieron
a éstos movimientos. Prácticas artísticas que fueron vilipendiadas y casi
expulsadas del panorama artístico por los movimientos de acción resurgirían con
mas fuerza enriquecidas por sus presupuestos. Aceptar la mezcla del arte con la
vida no tiene por que desorientar a un artista en el manejo de las técnicas mas
o nenos tradicionales. Al contrario, abre su espectro de percepción y por tanto
de actuación.
Un
grupo de personas preparan una mesa en una deshabitada zona pantanosa, cerca de
una autopista frecuentadísima. Sobre la mesa se dispone de forma primorosa comida,
vinos, frutas, flores, copas de cristal... Los autores del banquete se limitan
a abandonarlo intacto y no volver.
Allan Kaprow definiría ésta acción como una
ofrenda al mundo. El banquete aspira a un contacto inédito y universal,
consistente en el hecho de haber provocado algo de lo que se es consciente pero del que no se será protagonista ni
espectador. El arte como fluctuación efímera, pleno de vida y de sugerencias,
es el objetivo al realizar cosas que son inmediatamente abandonadas. “Hechos suspendidos
en el equilibrio entre el no-del-todo-vida
y el no-del-todo-arte. Éste estado
intermedio será el reino de los instintos que han sido desviados de su fin
sexual por la cultura. Las prácticas hedonistas, festivas, generosas, psicodélicas
y escapistas dominarían la escena norteamericana, que se desentiende de la
política o de reivindicaciones sociales explícitas, orientando su denuncia
hacia la práctica artística. Ésto influyó en la aparición de obras de poco o
nulo compromiso y riesgo, propuestas suaves y teatralizaciones banales y
aburridas producto de la moda que seguiría a la revolución. Por otra parte
permitió una independencia artística de la que carecerían muchos artistas
europeos que subordinarían su obra a causas políticas.
El arte de acción europeo no se limitaría a
explorar el comportamiento, la creatividad y la conciencia de forma neutra,
sino que pretendería influir directamente en su contexto socio-político. Así se
puede afirmar que las acciones no son “puramente artísticas”, sino que
persiguen un objetivo mas allá de la propia obra, transformar la conciencia del
individuo y, por extensión, de la masa social.
Joseph
Beuys.Unidad de aislamiento, 1971
No
puedo ni debo dejarme convertir en posible objeto de arte.
G.Rau, ministro de Educación y Cultura en Alemania en 1972, al explicar las
razones por las que se negaba a mantener un cara a cara con Beuys.
Joseph Beuys es un artista legendario, no
tanto gracias a su obra como a su actividad artística. Beuys amplía el concepto
del arte al activismo político. Paradójicamente, el objetivo de éste activismo
sería lograr que el arte, y con él la vida, no se supeditara a la política.
En 1969, en la Escuela de Bellas Artes de
Dusseldorf se realizan una serie de happenings suversivos sin el consentimiento
de los superiores. Tras ser sofocados en un primer momento por la policía,
provocando el cierre de la escuela durante una semana, el festival continuó en
el patio de enfrente. J.Beuys, principal instigador de los actos y profesor de
la escuela, denuncia el “comportamiento dictatorial del director, falsedad e
intolerancia del profesorado y la brutalidad general”. Tres años mas tarde
sería expulsado por empeñarse en admitir en su propia clase a los 143
aspirantes a la escuela rechazados por la política del numerus clausus. Ésto
desencadenaría un proceso judicial que llega a las mas altas esferas de
parlamento alemán. Beuys trataría todo el proceso como una acción artística, de
lo que el ministro Rau era perfectamente consciente.
Para Beuys el arte es político porque
fundamentalmente es una lucha contra la alienación, la opresión y el
aburguesamiento. Sus acciones tenían un marcado carácter místico, en las que él
oficiaba de chamán para que todo el mundo se realizara como artista. El chamán
llega a la verdad y hace que todos lleguen a ella a través de él, despierta la
conciencia. Por ello sus obras serán
representaciones unidireccionales con fines didácticos. Obraba como el
sacerdote que dirige un rito, planteándolo todo él mismo, la participación del
público consistiría en aprender para posteriormente aplicar las revelaciones a
su propia existencia. En “Como explicar los cuadros a una liebre muerta”
aparece en la inaguración de una exposición suya con la cabeza embadurnada con
miel y pan de oro y una liebre muerta en el regazo. Beuys explicó una a una
cada una de las piezas al animal. La liebre es símbolo de renacimiento y vida,
de libertad y sabiduría en muchas culturas. La miel es vida y el oro espíritu.
Hay una explicación dramática y paródica de la historia y de la relación del
hombre con el arte. No se trata de dar una información sobre la incomunicación
entre obra y público, sino de exponerla, siendo la obra la misma incomunicación.
El arte sería así no una representación de la vida, sino un fragmento latente
de ésta.
Para Beuys el arte es una actividad que
afecta a todos los parámetros de la vida. Por tanto, todo el mundo puede ser
artista si se realiza plenamente. Sus altas pretensiones entran en
contradicción con la realidad y ponen de manifiesto el carácter excepcional de
los momentos en que se unen arte y vida. Sus acciones se diferencian de la
mayoría de los happenings por su precisión significativa y simbólica, al
someter la obra a un discurso cerrado caería en vulgarizaciones y
reiteraciones, siempre con la finalidad de llegar a ser entendido por un mayor
número de personas. Sin embargo, éste espíritu didáctico que malogra parte de
su obra sería clave en la formación de una gran cantidad de artistas de las mas
diversas disciplinas y en la aparición de movimientos subversivos para la
liberación del arte y del hombre por extensión.
15i Joseph Beuys. Como explicar los cuadros a una liebre muerta, 1965
16i
Wolf Vostell
La
belleza es un acto moral, Wolf Vostell.
Puede resultar complicado hablar de belleza
contemplando una acumulación de coches desguazados, un accidente aéreo o a un
individuo tapando las teclas de un piano con cemento. Vostell aspira a la
belleza, a un nuevo canon de belleza. En éste nuevo orden estético lo bello se
identificaría con lo bueno, y ésto no tendría nada que ver con la cómoda
contemplación o el hedonismo visual, sino con un modelo moral. Vostell ofrece a
la vista de todos los aspectos mas negativos de su mundo, un mundo en crisis a
causa de un exceso de estímulos que difícilmente puede digerir. Cemento,
autopistas, vísceras, accidentes, automóviles, televisores, carne, vagones,
sierras eléctricas, desastres naturales, ensaimadas, máscaras antigas, ciudades
bombardeadas, sangre, publicidad, pornografía, lavadoras, ruido... La
sobreabundancia que compone su presente sirve de referente para la creación de
una de las imaginerías mas impactantes del arte del siglo XX, exaltando de
forma grotesca los valores de destrucción y consumo del mundo civilizado.
Yo no puedo solucionar la vida económica de
los otros, pero si soy capaz de producir actos buenos y un buen acto social es
toda una belleza.
Básicamente, su buen acto consistirá en
despertar la conciencia de sus congéneres y mostrar ejemplos para la
realización efectiva de una vida liberada
Vostell también suscribiría que toda forma
de vida es una forma de arte, anteponiendo el arte a la vida, siendo el primero
el que crearía los modelos. Su idea es crear modos de vida a partir de modelos
artísticos y divulgarlos para que todo el mundo pueda aplicarlos a su quehacer
diario. El deber del artista será, por tanto, el crear un modelo de vida.
Uno de los actos interdisciplinares mas
plenos es el de concucir un automóvil, cosa que hace la inmensa mayoría de
nuestros convecinos, y generalmente mal. Si conduces con conciencia plena y
asumes la conciencia misma del vehículo, realizas un acto espléndidamente
interdisciplinar, en el que entran en juego la sicología (status animi), la
fisiología (status corpori), el sonido, el tiempo, el espacio, el ritmo, la
velocidad, la inmendiatez manual y la compleja trama tecnológica. Si el
conductor se comportara interdisciplinariamente en el es espacio, llevaría a
cabo un acto eminentemente estético-educativo y no tendría porqué sufrir
accidente alguno.
Al hablar sobre los modelos revolucionarios
estudiantiles, Vostell afirmaría que había sido el arte el que los había
desarrollado con diez años de anterioridad, siendo un ejemplo efectivo de cómo
el arte crea modelos de vida ética. Así, el arte determinaría la dimensión
social y no al contrario, con lo que se invertiría la relación entre el arte y
la personalidad humana. Con el tiempo se comprobaría la limitación de ésta
idea, ya que sólo ha podido llevarse a la práctica en acciones reducidas en
cuanto a espacio, tiempo y participación. Finalmente el mismo Vostell tomaría
la vida como referencia para su obra.
17i
Wolf Vostell.Encofrado con cemento en la vagina, 1972
18iWolf Vostell. Tráfico
quieto,1969
Comportamiento:modo constante o variable de presentarse
las diversas cualidades que componen algo.
El arte de acción, abiertamente social, en
ocasiones con aspiraciones políticas, pero siempre con una intencionalidad
enormemente transgresora, sería finalmente asimilado por los organismos
institucionales, proliferando la aparición del llamado happening por encargo y
diversos tipos de teatros de acción directa que realmente estaban sometidos a
los mismos condicionamientos que cualquier teatro clásico. Finalmente puede
hablarse realmente de la aparición de una moda que pervertiría los presupuestos
en los que se fundamenta, ya que al estabilizarse muchos artistas se dedicaron
a realizar acciones muy similares a las de otros, por suponerse el hecho de que
es lo que hay que hacer para ser un artista contemporáneo y no tanto por una
profunda convicción personal. No se trata de ningún suceso nuevo, la
instauración de cualquier arte como dominador ha llevado siempre a su final
degradación, producto del fenómeno de la moda y del deseo de poder de los
medios institucionales sobre nuestra libertad de decisiones.
Éste panorama desilusionaría a muchos
artistas en el valor positivo del happening. El artista consideraría un una
determinación peligrosa el arte social, la dependencia del público, y se
produce un nuevo distanciamiento . Éstas nuevas experiencias se centrarían en
aspectos conceptuales de carácter íntimo, cuestionando los hechos mas básicos
de la vida común.
Al igual que en el happening, son
experiencias que pretenden realizar distintas formas de relación con su entorno
y con los objetos para contraponer su nuevo comportamiento al dictado por el
sistema. Los usos prácticos, propios de una sociedad consumista, que se le
otorgan a los objetos, serían modificados, a sabiendas de la existencia de la
multitud de formas posibles de relacionarnos con ellos y que no practicamos.
A diferencia que en el happening, la
intención de alterar éstos hábitos se practicaría de forma mas silenciosa,
menos espectacular . Tras el delirio y la rebelde descarga de adrenalina que supuso
el arte de acción aparece una necesidad de reflexión, de pausa. La pretensión
de alterar los hábitos produciendo un enfrentamiento con los modos de
comportamiento imperantes se hará de forma callada, pero no con menor
profundidad de convicciones.
19i Bruce Nauman. Estudios
para Hologramas (a, e). 1970
labios pálidos
labio inferior estirado
mejillas pálidas
cuello estirado
labios estirados
Las propuestas de Bruce Nauman para activar la
conciencia y la creatividad sobre nuestros actos cotidianos son de las de mayor
pureza que se han realizado al respecto.
Aunque empezó como pintor, enseguida abandonó la pintura, y a partir de
1966-1970, realizó películas, fotografía, obra gráfica, vaciados y signos
lingüísticos que constituían una investigación autorreflexiva del artista como
autor. Ésta investigación data de la época en que Roland Barthes señalaba la
crisis del artista/autor en su célebre ensayo de 1967 La muerte del autor. El cartel de neón que Nauman hizo en 1967, The True Artist Helps the World by Revealing
Mystic Truths es una irónica crítica de la importancia egocéntrica y el
misticismo de artistas como Beuys o Y. Kleyn.
Nauman se orientó hacia consideraciones
sobre la conducta, documentándose a sí mismo en vídeo mientras representaba
actos cotidianos no-espectaculares como andar, saltar o escupir agua.
20i
On Kawara. 9 GEN. 1990, 10 GEN. 1990, 11 GEN.
1990, 12 GEN. 1990, 13 GEN. 1990. serie
Hoy,1990
En su Calendario de los cien años, On Kawara
realizó una lista diaria de toda la gente con la que se encontraba a diario (he-encontrado-a) y un calendario de
mapas de las ciudades en las que ha estado, con los itinerarios de todas las
calles por las que ha pasado (he-ido-a).
Durante años sus amigos han recivido postales en las que el artista anotaba la
fecha y la hora a la que se había levantado. Las razones de On Kawara son
privadas, se mantiene voluntariamente alejado de los círculos artísticos a
pesar de tener obra en los museos mas relevantes del mundo.
En ambos artistas existe una intención de no
incidir sobre su obra. No hay una modificación, sino una exposición reiterativa
en si misma, cercana a la tautología. No tratan de variar o de crear, el ego se
disuelve en la búsqueda de la consciencia absoluta del comportamiento propio,
comenzando por lo mas básico, por aquello que jamás nos cuestionaríamos.
Volver a nacer, andar, ver, hablar... El
individuo desea ser consciente por si mismo de su propia existencia, por ello
debe liberarse de los recuerdos de otros, vendidos como propios, y comenzar de
nuevo.
El
trabajar en un modelo de vida, es decir, el presentar a otros hombres nuevas
formas de vida que uno ha conseguido a través de los conocimientos, de la
ocupación en el arte, es la legitimación para una creación artística futura y,
sobre todo, para una existencia artística. Crear algo, producir algo, causar
algo que todavía no existe y que de ese modo, a través de su existencia,
adquiere un carácter modélico. Wolf vostell.
Aunque se trata de cuestiones acaecidas hace
tres o cuatro décadas y supuestamente fueron culminadas y superadas, sus
presupuestos no sólo siguen siendo válidos hoy sino quesu espíritu sigue
vigente mas aún en un tiempo en el que los problemas no sólo son similares sino
que en ocasiones son agudizados por una ilusoria estabilidad basada en una
libertad ficticia.
El tan esperado cambio revolucionario
perseguido por los movimientos de acción no sólo no se produjo sino que las
formas artísticas que se pretendieron eliminar y que llegaron a creerse
olvidadas volvieron con renovadas fuerzas, en multitud de ocasiones
enriquecidas con las enseñanzas de los primeros. .El fracaso social se haría
patente al comprobar la facilidad con la que el sistema acabaría asimilándolos.
No sucedería lo mismo en el plano estético, ya se nos induciría a ver la
realidad de un modo distinto, a reconstruir nuestra relación con los objetos
cotidianos y con nosotros mismos volviendo a humanizar el arte, poniéndolo al
alcance de cualquiera.
Dejar que el arte camine separado de la vida
con la excusa de la estética es dejar que el lenguaje divague lejos de su
patria, perdiendo su sentido. No hay arte sin hombre, pero si hay hombre sin
arte, aunque sea un hombre devaluado.
Yves Kleyn daría la vida por el arte de
forma simbólica en la fotografía en la que aparece saltando al vacío. El
artista se implica en su obra hasta sus últimas consecuencias, suspendido en el
aire, en algún lugar debajo del cielo y encima del mundo.
21i Yves Klein. Salto
al vacío.